La convivencia entre niños y perros puede estar llena de juegos, de risas y buenos momentos compartidos entre ambos si sabemos cómo establecer unas buenas bases.

En este post voy a dar unas claves para la perfecta convivencia entre niños y perros de la misma familia. Ya hablaré en otro post de las claves que se deben tener en cuenta cuando hablemos de convivencia e interacción entre niños y perros que no viven en la misma casa.

¿Cómo evitar los problemas de convivencia entre niños y perros?

La etapa del bebé ya ha pasado. Nuestro hijo o hija (o nuestros hijos si es que tienes varios como yo) ha crecido y ya no es ese pequeño que gritaba y chillaba sin demasiado control y además entre balbuceos.

Ahora su lenguaje está mucho más desarrollado y es capaz de comprender lo que puede y lo que no debe hacer en presencia del perro. Esto por un lado nos va a facilitar la convivencia y va a mejorar su relación con el perro. Sus movimientos siguen siendo demasiado bruscos para los perros, aunque ahora ya es consciente de su cuerpo.

Sin embargo, ahora que es más mayor pueden surgir nuevos problemas en la convivencia y por ello te voy a dar 6 claves para evitarlos.

convivencia entre niños y perros

La educación basada en el respeto mutuo es clave

Esta diría que es la base fundamental para la perfecta convivencia. Por un lado, es importante que nuestros peques aprendan a relacionarse de forma respetuosa con nuestro perro y en general con cualquier perro. Aprender a respetar su espacio, conocer su forma de comunicarse.

El perro no es un juguete y por tanto deberemos enseñar a los niños a relacionarse de forma tranquila y respetuosa con el perro. Además, no debes permitir que tu peque suba encima de tu perro puesto que no es un juguete y podría hacerle daño.

También resulta imprescindible que nuestro perro sepa relacionarse de forma respetuosa con los niños. Imagina que tu perro salta siempre sobre tu hijo para saludarlo con el consiguiente riesgo que podría suponer.

Por eso debemos enseñar a nuestro perro a dirigirse hacia el niño o la niña de forma tranquila, saludar de forma respetuosa y respetar el espacio del peque a la hora de jugar o de comer.

Involucrar a los niños en la responsabilidad de cuidar del perro

En segundo lugar, diría que lo siguiente más importante es hacer partícipes a los niños de la responsabilidad de tener perro al igual que hacemos con otras tareas.

Podemos ir otorgando pequeñas responsabilidades acordes a la edad del peque. Además, a los niños les encantan los juegos de rol y de imitación y proponerles hacer algo con lo que se sienten útiles y «mayores» les encanta.

Supervisa la relación e interacción de niños y perros

Por ejemplo, con 3 o 4 años ya pueden ayudarnos a dar de comer al perro o preocuparse de cambiar el agua. A mis hijos les encanta la hora de la cena que es la que ellos reparten entre nuestros perros. De hecho, incluso a veces surgen conflictos por quien pone a quien cada comedero.

Les enseñamos como deben sentar a los perros y dar las comidas. Luego les hacemos esperar con una distancia prudente y cuando termina se encargan de recoger sus comederos. Mis hijos aún son demasiado pequeños por lo que su padre o yo les supervisamos.

Ya cuando sean más mayores podemos otorgarle una responsabilidad mayor. Dependiendo de la propia responsabilidad y madurez del niño o la niña y dependiendo del tamaño y el carácter del perro podremos dejar que sean responsables de algunos de los paseos. Siempre por supuesto garantizando la seguridad tanto del niño como del perro.

Espacios de juego compartido

A los niños les encanta jugar con los perros y ser partícipes de su educación. Podemos ofrecer espacios de juego para que puedan disfrutar juntos niños y perros. Por supuesto siempre que ambos se encuentren cómodos.

Con esto quiero decir que si el perro no se siente seguro o tranquilo jugando con el niño o si bien el niño no quiere jugar con el perro nunca forzaremos esta situación.

Propicia juegos que favorezcan una buena relación entre el perro y el niño. Por ejemplo, hay diferentes variantes de los juegos de olfato que se pueden adaptar para que nuestro pequeño comparta un rato de calma y ocio con nuestro perrete. Podemos hacerlo durante alguno de los paseos o bien en casa.

Asegúrate de propiciar una interacción adecuada entre el perro y el niño.

Es importante adecuar el tipo de juego a la edad del niño y al carácter y tamaño del perro. La seguridad ante cualquier tipo de interacción es vital. Presta atención a las señales que el perro pueda emitir para saber si se encuentra o no cómodo con esa situación.

Explicar las reglas del juego al niño y guiarle para su desarrollo. Supervisa siempre la interacción.

Adecua juegos y ejercicios acordes a la edad niño para que pueda compartir espacios de juego seguro y que propicien una buena relación entre ambos. A los niños les encanta ser partícipes y hay muchos juegos y pequeños ejercicios de obediencia en lo que podremos iniciar a los pequeños de la casa.

Espacios de juego independiente

No todos los juegos de niños son seguros entre perros. Con esto quiero decir que algunos juegos entre niños es mejor evitarlos en presencia de los perros si queremos evitar un accidente.

Los juegos de carreras y de intensidad alta pueden poner nerviosos a los perros y por consiguiente podrían desencadenar una conducta no deseada de nuestro perro. Además, podría darse la situación de que corriendo pueda tropezar con el animal haciéndole daño o cayendo sobre él, esto podría provocar un conducta de agresión por parte de nuestro perro.

Es por ello que debemos enseñar a los niños a jugar de forma tranquila en presencia de los perros. Y cuando quieran desarrollar esos juegos más movidos puedes sacar a los perros del plano para que los niños puedan desarrollar su juego libremente y con total seguridad.

Al igual debemos hacer con los perros. Es necesario que podamos propiciar juegos de calidad a nuestro perro. Por ellos sería conveniente que algunos juegos los realices lejos de la presencia de los niños.

En definitiva, es importante establecer espacios de juego independiente en el que cada uno pueda desarrollar su juego de forma libre y segura.

Paseos juntos y separados

Es bueno que podáis disfrutar tanto de paseos compartidos como por separado.

Debemos tener en cuenta que las necesidades de niños y perros son diferente. Por ello es conveniente que facilitemos paseos por separado acordes a las necesidades de cada uno. 

Por un lado, los niños necesitan ir al parque y jugar con otros niños y niñas. Sin embargo, lo cierto es que los parques no son el mejor sitio para tu perro ni, aunque tengas el perro más sociable del mundo.

El parque es un sitio de mucho ruido, jaleo, muchos niños moviéndose y gritando queriendo tocar todos a un mismo tiempo al perro. Tener una mala experiencia en un caso así es realmente fácil y si tenemos un perro muy sociable con niños puede incluso que llegue a tener un mal condicionamiento.

Además, que los perros necesitan salir para hacer sus necesidades, entretenerse y disfrutar de paseos de calidad. Si no va a salir por alguno de estos motivos lo mejor será que nos espere en casa y salga cuando vayamos a poderle dedicar el tiempo que necesita. Hablaré en otro post sobre este tema más en profundidad.

Por supuesto que los paseos en familias son imprescindibles y muy ventajosos para todos: niños, perros y como no para ti y tu pareja. Dedicar tiempo para disfrutar todos juntos favorecerá una convivencia en armonía y nos permitirá favorecer experiencias positivas.

Normas y límites para niños y perros

Las normas y los límites son necesarios y aún más imprescindibles cuando hablamos de la convivencia entre niños y perros.

Es importante que establezcamos ciertas normas de convivencia que garanticen la armonía en el hogar.

Debes ser tú como madre la que medite cuales son las normas necesarias en tu caso. Algunas de las normas imprescindibles que yo considero necesarias y recomiendo siempre son: No pegar a los perros o tirarles del pelo. Quizá parece obvio, pero en muchas ocasiones he escuchado justificar esa actitud con el “solo es un niño”. Respetar el descanso de los perros y no molestarlos cuando duermen. No interrumpir el momento de la comida. No correr y gritar delante de los perros.

La convivencia entre niños y perros va a estar muy determinada por el carácter y la personalidad de cada uno.

Además, es muy conveniente que enseñes a tu peque a comprender ciertas señales de calma del perro que le ayuden a identificar una situación con la que el perro no se encuentre cómodo.

Y como las normas y los límites son imprescindibles para convivir en sociedad es también importante que el perro tenga una serie de normas y límites, especialmente cuando convive con niños o bebés.

Así pues, debes enseñar a tu perro a respetar la comida y los juguetes de la mano de los niños, enseñarle a saludar correctamente y sin abalanzarse y enseñarle a estar en calma en presencia de los niños serían algunos de los imprescindibles para la convivencia. (en futuros post iremos desarrollando todos estos temas en profundidad).

Te cuento más en el siguiente vídeo

En definitiva, es importante establecer una relación basada en el respeto mutuo. Favorecer experiencias positivas entre niños y perros y que involucremos a los peques en la responsabilidad de cuidar al perro. Ofrecer espacios de juego seguro e independiente y por otro lado que favorecer espacios de juego compartidos con actividades adecuadas al perro y a a edad del niño y siempre supervisado y guiado por ti. 🐾👣

Y ahora cuéntame, ¿cuáles son las principales dificultades que te encuentras en la convivencia entre tu hijo y tu perro? Déjame tus comentarios, te leo.

Si aún así te surgen dudas o tienes problemas a la hora de disfrutar de la convivencia entre tu hijo o tu hija y tu perro no dudes en escribirme, estaré encantada de poder ayudarte. Y te gusto el post déjame tus comentarios y ayúdame a difundir el mensaje compartiendo en tus redes sociales. Porque este proyecto solo es posible contigo. Gracias por estar


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6 tips para la perfecta convivencia entre niños y perros

2 pensamientos en “6 tips para la perfecta convivencia entre niños y perros

  • 6 julio 2020 a las 02:19
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    Hola, lei tu publicación. Me parece muy interesante y muy importante. La parte que mas me gustó es donde el perro y el niño se respetan y el perro no se abalanza sobre la gente. Ese es mi problema y no se como hacer que el perro no salte sobre toda la gente que se acerca o viene a casa. Cual es la forma de enseñar al perro a no hacer eso?
    Muchas gracias
    Saludos.

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    • 6 julio 2020 a las 13:57
      Enlace permanente

      Hola Victoria, habrías de trabajar el autocontrol, darle alternativas para así evitar que se salte sobre la gente y enseñarle a saludar de forma adecuada. Si eres de Madrid y necesitas que hagamos alguna clase individual y presencial para gestionar dudes en escribirme por mail, también podríamos plantear una asesoría online. Cualquier cosa estoy para ayudarte 😀

      Responder

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